30 años de la Supernova 1987 A

30 AÑOS DE LA SUPERNOVA 1987 A
Fernando Giménez – Coordinación Web AAA

Hoy 24 de Febrero se cumplen 30 años de la última supernova que explotara en las cercanías de la Vía Láctea, más precisamente en la Nube Mayor de Magallanes.
La estrella progenitora de la explosión, recuerdo que pertenece al catálogo de Sanduleak pero el número no, fue descubierta por el canadiense Ian Shelton en el Observatorio de las Campanas en Chile, pero no fue a simple vista, sino por fotografías.

Imagen de la SN 1987 A desde el Telescopio NTT de ESO

En paralelo a esa historia, les cuento que aquí en el incipiente Uruguay astrónomico de la época, cuando apenas contábamos con algunos telescopios grandes, como el Zeiss del Observatorio de Montevideo, el venerable Fitz de la AAA, que en esa época era “portátil” y había que armarlo entre cuatro personas por lo pesado que era, o algún aficionado potentado que contara con su instrumento y luego…muchos de nosotros con los queridos prismáticos. Estos últimos, dieron la nota en ese momento. Eramos jóvenes y nos movilizaba mucho el explorar el cielo en los ratos libres por las noches…en una de esas tantas nocturnidades mías, me encuentro con algo que no había visto en noches anteriores y justo se localizaba sobre la Nube Mayor de Magallanes, pero de qué se trataba? Y allí comenzó la ronda telefónica con otros aficionados. En el contexto de esa época, donde no había celulares, ni internet y con suerte algunos podían contar con teléfono, sino había que ir al viejo teléfono monedero de la calle para llamar, se hacía dificultosa las comunicaciones pero todos logramos manifestar al unísono que algo estaba sucediendo. Claro está, que en nuestra falta de experiencia de la observación, no nos habíamos dado cuenta que estábamos en la presencia de uno de los eventos más cataclísmicos de la historia. Yamandú Fernández, constructor artesanal de telescopios y observador agudo de esa época comentó que era efectivamente una SUPERNOVA. Sin embargo, y por eso resalté sobre las comunicaciones párrafos arriba, no era fácil reportar esa observación porque sólo se contaba con envío de telegramas a la IAU y para un aficionado era bastante caro. Habían pocas computadoras con conexión externa para emails y sólo en centros de investigación, en una palabra, inaccesible.
En nuestra AAA en esa época ni siquiera teníamos computador y Raúl Salvo en ese momento fue quien tomó la iniciativa en el área de estimación de brillo de estrellas variables y se armó el equipo de observación de la Supernova. Fueron varios meses que estuvo a tiro nuestro y armamos la curva de luz. Sin embargo, los temores fueron varios. Ni sabíamos si lo que estábamos haciendo estaba bien, fue todo al acierto u error. La incógnita estuvo hasta la presentación en el Encuentro de Astrónomos Aficionados en 1988, cuando en la charla de Raúl Salvo presentando los resultados, intervino Jaime García del Instituto Copérnico indicando que las observaciones realizadas estaban a la par de aficionados avanzados, las cuales todos recibimos un gran empuje para continuar en el tiempo realizando otras tareas. Ya pasaron muchos años, el equipo ya no está, pero cada integrante le quedará en el recuerdo a la Supernova y el gran resultado del trabajo mancomunado.