OAAE - Aquí y Allá Arriba - 16-10-1965

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OAEE - Los muchachos que vichan la estrella - 30-11-1966

OAEE - Los muchachos que vichan la estrella - 30-11-1966

OAEE - Las estrellas miran hacia abajo - 30-11-1966

OAEE - Las estrellas miran hacia abajo - 30-11-1966

El 14 de marzo del 89 se inauguró el observatorio, con la presencia de los socios fundadores de la AAA, autoridades del mec y la IMM.El Einstein cumplió la mayoría con sus 21 añitos !!

Allá por el 2007 tuve el gusto de participar en la directiva cuando se le hizo un verdadero “chapa, pintura y motor” al observatorio y al mismísimo telescopio refractor.

Se INVIRTIERON casi $60.000 en total y se arregló el observatorio por dentro y por fuera, se bajó el telescopio, se re enchapó la madera y se motorizó la montura. Se repintó y selló la cúpula. La planta baja contó con una renovada instalación eléctrica eliminando así todos los cables que colgaban y mejoró en un 100% la seguridad ante descargas por humedad.

Fuimos muchos amigos aficionados que le dedicamos muchas horas a ese gran trabajo y no fueron en vano !!!

Voy a buscar fotos antiguas para que los mas nuevos vean en que condiciones llegó a estar el pobre, pues solo conociendo el pasado se puede valorar mas lo que se tiene en el presente y proyectar un mejor futuro !!

Saludos  QUIQUE

OAEE - Antes

OAEE - Antes

OAEE - Ahora

OAEE - Ahora

Si.

La de 2007 fue un trabajo de recuperación interesante.  Se invirtió mucho dinero y el observatorio quedo muy bien.

El proceso de construcción y posteriores recuperaciones que el Einstein tubo son equiparables o aun mayores ya que no por acaso llevo casi 25 años de trabajo transformarlo en un viejo tanque de agua derruido en un observatorio utilizable.

Por ejemplo en abril de 1990,  a poco mas de un año de inaugurado, la puerta frontal se voló por un temporal de viento muy violento y fue necesario desmontar el telescopio y despejar toda la parte de abajo.  Nos llevo seis meses reunir dinero, colocar nuevamente la puerta de la cúpula, reparar la instalación eléctrica y   repintar todo por dentro.

Me acuerdo de Bernardo Landro trepado ayudando a soldar las bisagras….

O a José Garcia y a Diego Cancela trabajando en una de las restauraciones del tubo del Fitz.  Diego le dice a José….tenes que darle el barniz bien cargado….cuando volví, tuvimos que lijar todo de nuevo…

O a José Moises Eduardo Mayans y Raul con Gabriel usando una andamio que conseguimos, preparando la resina poliester para cubrir las entradas de agua en la pollera de la cúpula… nos llenamos de fibra de vidrio por todos lados…
Las tarantulas enormes caminando por las manos de Edgardo cuando cambiamos las ruedas de goma de la Cúpula en 2001.

En 1982, Gerardo Gonzales pago se su bolsillo la pintura exterior. Y En 2000 la Asociación de  Damas Peruanas (esto fue cosa de Paolillo) donó el dinero para que Edgardo pudiera hacer la motorización de la cúpula.

O en 1967, la gente que perforó la planchada del piso del tanque trabajo por turnos durante cuatro días para poder romperla… y se hicieron pedazos las manos…

La historia del Einstein cubre mas de 40 años.  Desde el Dia que Sans Viera y los Directivos de la epoca evitaron que el tanque fuera demolido en 1956 1957.  Antes no teníamos dinero o por lo menos no bastante.  Entonces nosotros hacíamos todo.

Cuando digo todos me refiero a todas las generaciones que lo hicimos.  Desde los que lo limpiaron la primera vez,  hasta los que pusieron el banco de trabajo la semana pasada.

En el futuro  la Asociación conseguirá logros mayores que los nuestros.  Pero me pregunto si  lo vivirán como nosotros.
Que los dos principales y unicos patrimonios insoslayables que tenemos sean hechos con nuestras propias manos.

En Brasil,  un par de amigos mios me decían hace muchos años que en el observatorio que trabajaban había sangre de ellos…literalmente ya que cuando lo hicieron se  lastimaron cantidad de veces.

Dicho sea de paso tal vez no sepan que Alberto Ceretta casi se mata en el OASV en los Molinos.  Una Escalera le cayó en la espalda desde 4 metros de altura y lo dejo tirado en el piso sin aire en los pulmones.

Acá mencione algunos nombres.. por cada unos que nombre deje una docena sin mencionar por lo menos.

Cuando con Luis Eduardo colocamos la puerta nueva que construimos, Angela limpió y pulió la chapa de metal que esta alli clavada.
Esa chapa la fabricó a clavo y  martillo un socio que no recuerdo su nombre pero si recuerdo perfectamente su  cara.
Tenia muchos problemas económicos ya que estaba sin trabajo  pero se las arreglo para venir a ayudar y nos trajo esa plaqueta.

No se me ocurre otra cosa mas representativa del trabajo en la Asociación, y explica el que aunque no teníamos un peso seamos una de las pocas Instituciones de America Latina que posee dos Bien Instalados Observatorios.

Actualmente nos hemos vuelto mas “Burgueses” si se me permite la tan gastada expresión.  Contratamos constructores para hacer lo que antes hacíamos….  pero bueno, todo cambia, no ibamos a estar toda la vida con las manos en una pala.

Durante 1987 sucedió una cosa muy extraña.  Nos costo meses luego que pudimos instalar el Fitz y empezamos a usarlo como  Observatorio, dejar de llamarlo “el Tanque”  y empezar a decirle  ” El Observatorio” o “El Einstein”.
Pero todo esto tiene moraleja y es que nunca apreciamos tanto las cosas cuando nos ha costado un ojo de la cara lograrlas.

Independientemente de todos estos desvaríos,   pase lo que pase y diga lo que se diga,  las cápsulas del tiempo que están en los pilares de los observatorios guardan recuerdos del trabajo de un grupo de locos del cielo…..

Saludos

Alejandro Galli

Un comentario

  1. Que hermoso fue todo ese proceso. En aquella época éramos todos unos imberbes (unos más que otros) que dedicábamos todas y cada una de las horas posibles del día a la Asociación. Cada uno encontraba una faceta de sus habilidades que volcaba en ese proyecto (y en todos los que surgían en la AAA). El que sabía de carpintería, allí estaba para hacer monturas o lo que fuera; el que sabía darle al ladrillo y al revoque, ahí estuvo también; el que soldaba; el que dibujaba (me incluyo); el fotógrafo más experimentado; el que contaba chistes nos amenizaba la jornada … (un sinfín de puntos suspensivos). Si no sabíamos de algo, lo aprendíamos.
    Recuerdo especialmente a una señora muy mayor (pero no su nombre) que siempre venía a la Asociación. Desde algún rincón, estaba siempre presente en los congresos. Un día se realizó un encuentro (creo que de la LIADA) e íbamos todos muy acelerados haciendo cosas, el cuartucho parecía aquella escena de los Hermanos Marx en el camarote de un barco. Ella estaba allí, sentadita en una de las sillas. Metió la mano en el bolso que llevaba y sacó una caja minúscula. En medio de la vorágine se ofreció para escribir a mano todos los diplomas que íbamos a entregar a los participantes. Subestimamos su oferta en ese momento y seguimos con nuestras cosas. No le dimos bola. Ella siguió callada, se sentó en otra silla frente a la mesa, tomo un trozo de papel, abrió la pequeña caja de latón y apareció una colección de plumas estilográficas antiguas, sacó un frasquito de tinta china, montó las plumas y se puso a escribir. Cuando terminó de hacer pruebas todos nos detuvimos y nos quedamos mirando los unos a los otros con nuestra mejor cara de estúpidos posible. Lo que había allí era la mejor muestra de escritura caligráfica en letra gótica que había visto en mi vida. Por supuesto, rotuló todos los diplomas … y de paso nos enseñó una gran lección de humildad a todos nosotros. Cada uno encontró su hueco en la AAA.
    Crecimos en la Asociación y la Asociación nos ayudó a crecer.
    Historias como ésta hay miles y me siento muy afortunado de haber podido vivir muchas de ellas.

    Eduardo Mayans

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