La famosa estrella Roja Betelgeuse está girando más rápido de lo esperado; puede haberse tragado a una compañera hace 100.000 años

Espectacular fotografía donde se aprecian Las Pleyades, El Toro con Aldebarán encima de Júpiter, y Orión con Betelgeuse (amarillenta) en su parte inferior. Ver los nombres de las estrellas de Orión aquí. Crédito de la imágen: tomada de medium.com, pero la fuente es desconocida.
El astrónomo J. Craig Wheeler, de la Universidad de Texas en Austin cree que Betelgeuse, la estrella de color rojo brillante en el hombro de Orión, el cazador, puede haber tenido un pasado que es más interesante de lo que parece. Trabajando con un grupo internacional de estudiantes universitarios, Wheeler ha encontrado evidencia de que la estrella supergigante roja puede haber nacido con una estrella compañera, y más tarde haberla ingerido. La investigación se publica hoy en la revista Monthly Notices of  The  Royal Astronomical Society .
A pesar de ser una estrella tan conocida, Betelgeuse es misteriosa. Los astrónomos saben que es una supergigante roja, una estrella masiva que está llegando al final de su vida y se ha hinchado hasta varias veces su tamaño original. Algún día va a explotar como una supernova, pero nadie sabe cuándo.
“Podría ser en diez mil años a partir de ahora, o podría ser mañana por la noche,” dijo Wheeler, un experto en supernovas.

Diarama de Hertzprung Russell, mostrando la posición de Betelgeuse entre las supergigantes. Crédito: iglozman astronotes. Leer más aquí.

Comparación de tamaños de  un grupo de estrellas del vecindario respecto de Betelgeuse. Crédito: NASA Space Place.
Una nueva pista sobre el futuro de Betelgeuse proviene de su rotación. Cuando una estrella se infla para convertirse en un súper gigante, su rotación debería enlentecerse. “Es como el clásico patinador de hielo- no plegando sus brazos, sino abriéndolos  “, dijo Wheeler. A medida que el patinador abre los brazos,  se enlentece su rotación. Así también, debería ocurrir con la rotación de Betelgeuse,  disminuyendo cuando la estrella se expandió. Pero eso no es lo que el equipo de Wheeler encontró.
“No podemos dar cuenta de la rotación de Betelgeuse”, dijo Wheeler. “Está girando 150 veces más rápido que cualquier otra estrella sóla plausible simplemente girando y haciendo lo suyo.”
Dirigió un equipo de estudiantes incluyendo Sarafina Nance, Manuel Díaz, y James Sullivan, de la Universidad de Texas en Austin, así como estudiantes visitantes procedentes de China y Grecia, para estudiar Betelgeuse con un programa de modelado llamado MESA. Los estudiantes utilizan por primera vez  MESA para modelar la rotación de Betelgeuse .
Wheeler dijo que contemplando la rotación extrañamente rápida de la estrella, empezó a especular: “Supongamos que Betelgeuse tenía una compañera cuando nació ? Y vamos a suponer que está en órbita alrededor de Betelgeuse en una órbita aproximadamente del tamaño que Betelgeuse tiene ahora.Y luego Betelgeuse se convierte en una supergigante roja y la absorbe o traga “.
Explicó que la estrella compañera, una vez ingerida, transferiría el momento angular de su órbita en torno a Betelgeuse a la parte más exterior de esta última estrella, lo que aceleraría la rotación de Betelgeuse.
Wheeler estima que la estrella compañera habría tenido aproximadamente la misma masa que el Sol, con el fin de dar cuenta de la velocidad de rotación actual de Betelgeuse, de 15 km / seg.
Mientras ésta es una idea interesante, ¿hay alguna evidencia de esta teoría-de la compañera tragada? En una palabra: tal vez.
Si Betelgeuse se tragó a una estrella compañera, lo más probable es que la interacción entre las dos haría que la supergigante  disparara algo de materia hacia el espacio, dijo Wheeler.
Conociéndo qué tan rápido se desprende material de una estrella gigante roja, a unos 10 km / s, Wheeler dijo que fue capaz de hacer una estimación aproximada de la distancia a Betelgeuse  a la que esta matería debería estar hoy.
“Y luego me fui a la literatura, en mi ingenuidad, y leí sobre Betelgeuse, y resulta que hay una cáscara de  materia que se sienta más allá de Betelgeuse sólo un poco más cerca de lo que había imaginado”, dijo Wheeler.

Izquierda: Imágenes de Betelgeuse en el infrarrojo (izquierda: Del catálogo IRAS de Cao et al, 1997); derecha: una imagen en color compuesta utilizando AKARI de Ueta et al., 2008). El rasgo circular se llama un arco de choque y el rasgo recto se llama “Barra”. La Figura 1 de Mohamed et al. (2012); Figura tomada de Astrobites; Crédito equipo ATARI MLHES. Para una explicación en detalle, ver aquí.
Abajo: Esta imagen infrarroja de Betelgeuse tomada desde  el telescopio espacial Herschel muestra dos cáscaras  interactuando en un lado de la estrella. (Crédito: L. Decin / Universidad de Lovaina / ESA).

 

 

 

Las imágenes infrarrojas  de Betelgeuse tomadas en el 2012 por Leen Decin de la Universidad de Lovaina en Bélgica con el telescopio Herschel en órbita muestran dos cáscaras de materia interactuando  a un lado de Betelgeuse. Existen varias interpretaciones; algunos dicen que se trata de un arco de choque creado cuando la atmósfera de Betelgeuse empuja a través del medio interestelar como consecuencia del movimiento de la estrella a través de la galaxia.
Nadie conoce el origen con certeza. Sin embargo, “el hecho es,” dijo Wheeler, ” hay evidencia de que Betelgeuse sufrió  algún tipo de conmoción en más o menos esta escala de tiempo” – es decir, hace 100.000 años, cuando la estrella se expandió a una supergigante roja.
La teoría  de la estrella compañera  ingerida podría explicar tanto la rotación rápida de Betelgeuse como la presencia de esta materia cercana distribuido en forma de cáscara.
Wheeler y su equipo de estudiantes prosiguen sus investigaciones sobre esta estrella enigmática. Se dice, que a continuación, esperan  sondear Betelgeuse usando una técnica llamada “asterosismología” – en busca de ondas sonoras que afectan a la superficie de la estrella, para obtener pistas sobre lo que está sucediendo en el interior de su capullo oscurecido. También utilizarán el el software MESA para comprender mejor lo que sucedería si Betelgeuse se comió una estrella compañera.
Fuente: Mc Donald Observatory, The University of Texas, Austin. Artículo original: “Famous Red Star Betelgeuse is Spinning Faster than Expected; May Have Swallowed a Companion 100,000 Years Ago“.
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