Observando los grandes movimientos solares con ojos pequeños.

Las observaciones con pequeños telescopios han proporcionado esta hermosa vista de la Corona Solar durante un eclipse solar en el 2013. Estos datos han ayudado a los investigadores a comprender mejor qué es lo que le da forma a la estructura a gran escala de la Corona. Crédito: Alzate et al., 2017. Agrandar imagen.

Parece que la ciencia se está utilizando cada vez más, detectores avanzados en enormes telescopios terrestres y espaciales. Uno podría preguntarse: ¿queda algo por aprender de las observaciones realizadas con cámaras digitales montadas en telescopios de ~ 10 cm?.

La respuesta es sí, ¡bastante! Para ilustrar este punto, un nuevo estudio que utiliza tales equipos, informa recientemente sobre la estructura y la dinámica de la Corona del Sol durante dos eclipses solares.

Una vista completa de la Corona

La Corona Solar es la parte superior de la atmósfera del Sol, que se extiende millones de kilómetros en el espacio. Este plasma es dinámico, con estructuras cambiantes que surgen en respuesta a la actividad en la superficie del Sol, tales como enormes eyecciones de energía conocidas como Eyecciones de Masa Coronal (CME. abreviación de Coronal Mass Ejection). Estudiar la Corona es, por lo tanto, importante para comprender qué es lo que impulsa su estructura y cómo se libera la energía del Sol.

Aunque existen varios telescopios basados ​​en el espacio que observan la Corona del Sol, a menudo tienen campos de visión limitados. El AIA del Observatorio de Dinámica Solar, por ejemplo, tiene una resolución espectacular, pero solo imágenes a 1/3 de un radio solar sobre la extremidad del Sol. El coronógrafo LASCO C2 basado en el espacio, por otro lado, proporciona una amplia vista de las regiones exteriores de la Corona, pero sólo imágenes de hasta 2.2 radios solares sobre la extremidad del Sol. Por lo tanto, juntar las observaciones de estos telescopios deja un espacio que impide una imagen completa de la corona a gran escala y cómo se conecta con la actividad en la superficie solar.

Figura a la derecha: Imágenes tomadas durante el eclipse solar total en el 2012. El compuesto de color central de la superficie solar eclipsada fue capturado por SDO, la vista de la luz blanca de la corona solar a su alrededor fue tomada por los autores, y el fondo, campo amplio negro y -vista blanca es de LASCO. Las flechas blancas marcan la estructura “atípica”. Crédito: Alzate et al., 2017. Agrandar imagen.

Para proporcionar esta imagen amplia y continua, un equipo de científicos utilizó cámaras digitales montadas en telescopios de ~ 10 cm para capturar imágenes de luz blanca desde la superficie solar a varios radios solares de distancia, usando un coronógrafo natural: un eclipse solar. El equipo realizó dos series de observaciones: una durante un eclipse en 2012 en Australia y otra durante un eclipse en 2013 en Gabón, África. En una publicación reciente dirigida por Nathalia Alzate (Honolulu Community College), el equipo ahora informa lo que aprendieron de estas observaciones.

Construcción de estructuras atípicas

El procesamiento de imágenes de los autores reveló dos estructuras “atípicas” a gran escala con bordes filosos, algo similares en apariencia a lo que se ve cerca de los límites de los agujeros coronales polares en rápida expansión. Pero estas estructuras, visibles en el cuadrante sudeste de las imágenes tomadas durante ambos eclipses, no estaban ubicadas cerca de los polos.

Figura a la izquierda: Igual que la figura anterior, pero para el eclipse en 2013. Crédito: Alzate et al., 2017. Agrandar imagen.

Al analizar sus imágenes junto con las imágenes espaciales tomadas al mismo tiempo, Alzate y sus colaboradores pudieron determinar que la forma que tomaron las estructuras fue  una consecuencia directa de una serie de brillos repentinos debidos a eventos de ulguraciones (explosiones) de bajo nivel en la superficie solar. Estos sucesos fueron seguidos por pequeños chorros, y luego CMEs muy débiles, como puff que de otro modo podrían haber pasado desapercibidos.

El hecho de que tales sucesos transitorios inocuos en la atmósfera inferior del Sol puedan ser suficientes para influir en la estructura a gran escala de la Corona durante escalas de tiempo de 12-48 horas es un descubrimiento significativo. Hay aproximadamente 3 CMEs por día durante el Máximo solar, lo que sugiere que las estructuras atípicas como las descubiertas en estas imágenes son muy comunes. Por lo tanto, estos resultados tienen un impacto significativo en nuestra comprensión de la Corona solar, lo que demuestra que todavía hay mucho que podemos aprender con telescopios pequeños.

Figura a la derecha: Impacto del paso de una serie de CMEs similares a una bocanada de humo de cigarro (que se muestran en la secuencia de tiempo de LASCO en los paneles inferiores) en estructuras coronales. Crédito: Alzate et al., 2017. Agrandar imagen.

 

Fuente del artículo: AAS Nova. Artículo original: “Little Eyes on Large Solar Motions”Susanna Kohler.  .

Para citar la publicación: Nathalia Alzate et al., 2017 ApJ 848 84. doi: 10.3847 / 1538-4357 / aa8cd2.

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¿Por cuánto tiempo más podremos observar eclipses solares totales desde la Tierra?:

  • A Field Guide to the Stars and Planets Jay M. Pasachoff. Peterson Field Guides. June 2016. Contiene  la información sobre los últimos eclipses así como también la correspondiente al eclipse total de Sol del 21 de Agosto de 2017. Existe una versión en Español de esta última edición.

  • Jay Pasachoff’s PublicationsUna lista de los excelentes libros del Dr. Pasachoff, cubriendo todos los niveles de audiencia, desde los destinados a los más jóvenes , a los universitarios y a los profesionales.

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