Viaje a Alfa Centauro, nuestro vecino más cercano.

Por Gerardo Chans AAA

En esta época, a primera hora de la noche, mirando hacia el sur, se puede ver al Centauro, en plena culminación, alto en el cielo. Dos estrellas de 1a  magnitud se destacan: Alfa y Beta, los famosos “punteros” que apuntan directamente hacia la Cruz del Sur. Alfa, la más brillante, es nuestro vecino cósmico más cercano, situado a “solamente” 4,4 años luz (AL) de distancia. Por su cercanía (y no por su tamaño), es la 3a estrella más brillante del cielo, después de Sirio y Canopus. En realidad se trata de  un sistema complejo de 3 estrellas: una doble, Alfa A y B, y una enana roja llamada Próxima, más alejada. Los componentes de la estrella doble son dos estrellas de masa similar  al Sol, una de tipo G,  amarilla como el Sol, la otra de tipo K, anaranjada. Ambas giran a una distancia entre sí de 11 a 36 Unidades Astronómicas (UA) es decir, una órbita de diámetro aproximadamente igual al del Sistema Solar. La enana roja, Próxima Centauri, en cambio, orbita a 13000 UA o 0,2 AL de las anteriores. Su posición orbital actual (y por los próximos miles de años) la ubica a 4,2 AL del Sol, siendo pues la estrella más cercana. Es natural entonces que alcanzar el Sistema de Alfa Centauri, y en particular la pequeña Próxima Centauri, haya sido un sueño de la humanidad desde hace mucho tiempo.

Con más razón desde que en 2016 se anunció el descubrimiento de un planeta rocoso similar  a la Tierra orbitando alrededor de Próxima, a una distancia de 0,05UA (4  millones y medio de km) de la misma, lo que lo ubicaría dentro de la “zona habitable”, es decir, con una temperatura tal que permitiría la existencia de una atmósfera gaseosa y de agua liquida. El hallazgo se hizo con el  Buscador de Planetas por Velocidad Radial de Alta Precisión (HARPS, por sus siglas en inglés),  localizado en el Observatorio Europeo Austral en La Silla, Chile, mediante un método espectrométrico, en el que se observan microscópicos corrimientos Doppler al rojo o al azul en el espectro de la estrella, cuando esta se acerca o se aleja de nosotros, “tironeada” por la pequeña gravedad de un planeta. Se observó esta “señal” cada 11 días, lo que corresponde a un planeta con una órbita de esa duración. El planeta fue bautizado Próxima B.

Casi de inmediato, en 2017, científicos de la NASA propusieron a la Agencia un plan para lanzar una nave hasta allá. La idea era que viajando a un 10% de la velocidad de la luz, se podría llegar a Próxima en 42 años. El problema es que no existe la tecnología para eso. Nuestra nave más veloz, la Voyager 1, está viajando a 61000 km/h, eso es un 0,005% de la V.L., por lo que demoraría unos  80000 años. Una de las propuestas sería una nave impulsada por  una  reacción materia- antimateria, pero se  está muy lejos de eso.

Así las cosas, en 2018 llegaron malas noticias. El radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter Array) en Chile captó una formidable erupción en Próxima, que  alcanzó a Próxima B con radiación de alta energía, 4000 veces mayor que la radiación que recibe la Tierra del  Sol. En 2019, en un estudio conjunto con el ALMA, el Hubble y el satélite Transiting Exoplanet Survey, se detectó una llamarada aún mayor, principalmente en la zona ultravioleta y de microondas del espectro. Cualquiera de estas erupciones habría sido suficiente para barrer cualquier atmósfera, vaporizar cualquier océano, y esterilizar la superficie de Próxima B. Pero además parece ser que no se trata de un fenómeno excepcional, sino muy frecuente. Próxima Centauri sería una estrella del tipo “flaring star” o estrella llameante. Esto les sucede a las enanas rojas sobre todo en los primeros  miles de millones de años de sus largas vidas, en los que muestran una gran inestabilidad. En su interior se  forman poderosas corrientes de convección, que generan fuertes campos magnéticos, que se retuercen y se sueltan  lanzando enormes cantidades de radiación y partículas de alta energía al espacio.

Lógicamente, Próxima B queda prácticamente descartado como planeta habitable, tanto en la posibilidad de albergar vida como para una futura colonización humana. Ante esto, se han buscado nuevos posibles planetas en zonas más “tranquilas” del sistema. Así, a comienzos de 2020 se anunció por parte de científicos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), el descubrimiento de un posible segundo planeta en torno a Próxima. Usando el  mismo espectrógrafo HARPS que permitió hallar Próxima B, un estudio de 17 años de observación determinó que el planeta, llamado Próxima C,  sería rocoso como la Tierra, pero 6 veces más masivo, y rodeado de un sistema de anillos. Con una órbita de 5 años a 1,5 UA (225  millones de km) de la enana roja, sería un planeta helado, pero al menos estaría a salvo de los peores efectos de las violentas llamaradas de la estrella madre. A fines de 2020, un equipo del Observatorio Europeo del Sur (ESO), empleando el Very Large Telescope (VLT), también en Chile, detectó otro  posible exoplaneta, un gigante gaseoso tipo Neptuno, orbitando en torno a Alfa 1, la estrella principal del sistema, similar a nuestro Sol.

Por otra parte, en 2019 el Observatorio Parkes en Australia con su radiotelescopio de 64 metros, detectó una señal de radio proveniente de la dirección de Próxima Centauri. La señal, en el rango de 980 megahercios (no usado por satélites o naves espaciales terrícolas), no presentó modulación en un patrón definido (que haría pensar en un origen inteligente), y no se repitió. Se especula que pudo provenir de  una explosión en la estrella, o bien de un magnetar situado en la misma dirección pero muchísimo más lejos. Pero también, debido a ciertas pequeñas fluctuaciones de frecuencia, podría corresponder a un 3er planeta alrededor de Próxima.

Evidentemente, la única forma de saber más sobre este sistema, es “ir hasta allí y ver”. Ya vimos que debido a las distancias, un viaje convencional es prácticamente imposible, al menos con la tecnología actual. La solución puede venir por un  camino completamente anticonvencional. Desde  hace años, científicos de la U. de Harvard trabajan en el diseño de la nave espacial más pequeña del mundo: un microchip de 3 cm y 4 gramos, que funcione como una sonda espacial totalmente miniaturizada. Esta iría unida a una también diminuta “vela solar”, que impulsada por un rayo láser desde la Tierra, podría alcanzar velocidades del 20 por ciento de la velocidad de la luz, con lo que tardaría solamente 20 años en llegar a Alfa. En 2017 fue lanzado el primer prototipo de microchip, unido a un nanosatélite. Provisto  de un pequeño panel solar, una antena, una radio, un giroscopio y un magnetómetro, funcionó bien y pudo comunicarse con la Tierra. Simultáneamente, el millonario Yuri Milner lanzó el proyecto Breakthrough Starshot, que prevé el lanzamiento de una flota de cientos de estos microchips hacia Alfa Centauro, los que impulsados por una red de cañones láser, llegarían en 20 años al sistema, para recoger datos que trasmitirían a la Tierra, donde los recibiríamos 4 años más tarde.  El proyecto cuenta  con un comité asesor impactante: expertos mundiales en láseres, velas solares, microcircuitos, exoplanetas, aeronáutica y dirección de grandes proyectos, además de dos premios nóbel, el astrónomo real del Reino Unido, eminentes astrofísicos del ámbito académico y experimentados ingenieros y por (todavía vivo en su época) el astrofisico Stephen Hawking

Obviamente, aún  quedan por delante todo tipo de  desafíos; uno de los más importantes es dotar a estas  “mini naves” de maniobrabilidad suficiente para que tras llegar, puedan ponerse en órbita alrededor de un planeta (o de varios), o eventualmente descender en su superficie, a fin de recoger y retrasmitir la mayor cantidad de datos posible. Pero el primer paso está dado. Un primer paso hacia el viejo sueño de la humanidad: alcanzar las estrellas.

REFERENCIAS

1-Hallado un planeta potencialmente habitable en la estrella más próxima al Sol. National Geographic 25 de agosto de 2016

2-Proxima Centauri, nuestra vecina de al lado. ESA / Space  / Spain 18/03/2020

3-Adios-al-planeta-parecido-a-la-tierra–20183110420 El Observador 1 de mayo de 2018

4-Proxima Centauri maltrata a Proxima B con bombardeos de radiación, su habitabilidad es dudosa.  Javier Pastor.  XATAKA. 27 Febrero 2018
5- Proxima Centauri shoots out humongous flare, with big implications for alien life Harry Baker.  Space. 25 April 2021.,
6- Descubren la existencia de un segundo planeta en la estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri. RTVE »Noticias»Ciencia y tecnología 16.01.2020
7- Se hallan indicios de la existencia de un segundo planeta en torno a Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol. Mario Damasso, Fabio Del Sordo et al. Instituto De Astrofísica De Andalucía, Iaa-Csic 15/01/2020

 

8- Low-mass planet candidate orbiting Proxima Centauri at a distance of 1.5 AU Science Advances  15 Jan 2020: Vol. 6, no. 3, eaax7467 DOI: 10.1126/sciadv.aax7467

9- Un viento estelar similar a la Tierra para Próxima Centauri c europapress/cienciaplus/astronomía 30/11/2020 

10- Alpha Centauri podría albergar un planeta escondido en su zona habitable. Neel V. Patel. MIT Technology Review  12 Febrero, 2021

11 Científicos que buscan extraterrestres descubren una misteriosa señal proveniente de Próxima Centauri. DW/ Ciencia Y Ecología. 29.12.2020

12- Detectan por primera vez una señal de radio proveniente de Proxima Centauri, la estrella más cercana a nosotros. CRISTIAN RUS.  XATAKA 22 Diciembre 2020

13- La NASA planea lanzar la primera misión a Alpha Centauri en 2069. europapress/cienciaplus/misiones espaciales 20/12/2017 

14- Misión a Alfa Centauri  INVESTIGACIÓN Y CIENCIA  EXPLORACIÓN ESPACIAL MAYO 2017

15- La nave espacial más pequeña del mundo vuela por primera vez. Nuño Domínguez EL PAÍS. 09 AGO 2017 –

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