La Luna, el telescopio y nosotros
Cuando la Luna comienza su período creciente, podemos aprovechar para observar detalles de la superficie, sobre todo, en el Terminador, zona que marca la luz y la oscuridad. Las luces y sombras que se producen muestran los diferentes accidentes lunares y señala la profundidad de los cráteres y la altura de las montañas. El primer objeto al que suele apuntar el aficionado es la Luna. En el telescopio es posible disponer oculares de distancias focales cortas para obtener ampliaciones de la superficie, al ser un objeto sumamente brillante es posible utilizar grandes aumentos. Los principales rasgos a observar son…



