Extendiendo la zona de habitabilidad de estrellas enanas rojas

extendingthe.jpg Young Red Dwarf Surrounded by three Planets

Representación artísitica de una enana roja jóven rodeada de 3 planetas.Tales estrellas son menos brillantes y más pequeñas que las estrellas amarillas como nuestro Sol, lo que las hace blancos ideales para los astrónomos que desean tomar imágenes de exoplanetas. Los científicos piensan desde hace mucho tiempo que los planetas que orbitan estrellas enanas rojas , para estar en la zona correspondiente de habitabilidad, lo hacen en órbitas muy próximas a la estrella. Nuevas investigaciones ponen en duda esta creencia. La enanas rojas deben de tener zonas de habitabilidad mayores de lo que originalmente se pensaba, amigables con la vida como la conocemos, afirman los investigadores. Estas estrellas , conocidas como de tipo M, son de menor luminosidad que el Sol y de una masa sólo entre el 10 y el 20 por ciento  de la de  éste. Ellas constituyen aproximadamente los tres cuartos de las estrellas de nuestra galaxia y recientemente los científicos han descubierto que son mucho más comunes de lo que se pensaba, alcanzando el 80 por ciento del total. El hecho de que sean tan comunes, hizo que los astrobiólogos se preguntasen, si ellas constituirían la mejor oportunidad de encontrar planetas habitables, con vida como la que conocemos. Cada vez más y más planetas estan siendo descubiertos orbitando entorno a enanas rojas.  «Muchos de estos planetas estan siendo descubiertos, lo que motiva que la investigación esté cambiando de ser teórica y predicitiva a usar los datos ahora disponibles de los planetas extrasolares» dijo el investigador Manoj Joshi, un físico atmosférico de la universidad de East Anglia, Inglaterra.  La zona de habitabilidad correspondiente a una estrella está definida como aquella regíón entorno a ella, donde puede existir agua líquida, dado que la vida existe en la Tierra virtualmente en cualquier lugar donde haya agua en ese estado. En regiones alejadas de la estrella las temperaturas son bajas y el agua se congela; en regiones muy cercanas a la estrella las temperaturas son altas y el agua se vaporiza.  Ya que las enanas rojas son frías comparadas con el Sol, para que  un planeta fuese habitable con vida tal como nosotros la conocemos, debería ubicarse muy próximo a la estrella y en muchos casos  a menor distancia de la que está Mercurio de nuestro Sol. Esta proximidad está llamando la atención de los cazadores de exoplanetas, porque los planetas próximos a su estrella la eclipsan más amenudo, haciéndolos más fáciles de detectar que aquellos en órbitas más lejanas. No obstante, estar demasiado cerca a una estrella tiene sus desventajas.  Por ejemplo, el tirón gravitacional de la estrella podría causar mareas capaces de provocar daños en un planeta muy cercano a ella, tal vez conduciendo a un escenario como el llamado «mareas de Venus» en el que pierde toda el agua superficial. También, las enanas rojas jóvenes de menos de tres mil millones de años pueden ser muy activas, disparnado fulguraciones varias veces por día, causando saltos de radiación UV entre 100 a 10.000 veces los valores normales, potencialmente esterilizando la superficie de un planeta cercano o ayudando a arrancarle su atmósfera. Ahora los científicos han encontrado que los planetas pueden permanecer habitables en zonas que se encuentran más lejos de una enana roja de lo que se pensaba. Esto a su vez podría significar que hay una chance de que existan muchos más planetas habitables entorno a enanas rojas de lo previamente sospechado. La habitabilidad de un planeta depende de qué tan caliente o frío es, lo cual depende en gran parte de la cantidad de luz, proveniente de la estrella, por él absorbida o reflejada,  El agua congelada, ya sea en forma de hielo o nieve, refleja la luz, lo que significa que ayuda a enfriar el planeta, inclusive a la Tierra. «Si un planeta rocoso se forma entorno a una estrella tipo M y posee agua, si se enfría lo suficiente , ésta se transformará en hielo o nieve» dijo Joshi. «Considerando  la probabilidad de formación  de planetas rocosos entorno a estrellas de tipo M, las chances son buenas, pues han sido encontrados planetas rocosos del tamño de Neptuno y subneptunianos,                                                               El hielo superficial en un planeta refleja la luz de la estrella, haciendo decrecer la temperatura del mismo. Crédito: Glenn Grant / National Science Foundation. 
2-extendingthe.jpg Reflecting ice

Los investigadores modelaron qué tan reflectivos podrían ser los planetas simulados orbitando dos enanas rojas . El hielo y la nieve son menos reflectivos en ondas largas y  rojizas, y las enanas rojas obviamente  tienen  bastante luz roja. Los científicos encontraron que cualquiera de estos planetas orbitando  una enana roja, absorbería más de su luz de lo previamente pensado, conduciendo a superficies apreciablemente más calientes. Esto significa que el borde exterior de la zona de habitabilidad entorno a una enana roja debe estar de un 10 a un 30 porciento más lejos de lo previamente supuesto.  «Estoy sorprendido de que este efecto fuese tan grande como lo es» comentó Joshi  al Astrobiology Magazine. «La zona entorno a una enana roja donde el agua líquida en la superficie de un planeta, es estable, está más lejos de estas estrellas de lo que se pensaba». Joshi advirtió que él y su equipo sólo se fijaron en los efectos del hielo y la nieve de agua, mientras otras consideraciones son también importantes cuando se evalua qué cantidad de energía refleja o absorbe un planeta, tales como dióxido de carbono , óxido nitroso y metano congelados. «También , nosotros no consideramos los efectos de la absorción y radiación atmosféricos por gases como el vapor de agua y el dióxido de carbono», agregó. «Eso debería hacerse en el futuro».  Joshi y Robert Haberle detallaron sus hallazgos en el Astrobiology Journal.  Artículo de astrobio.net

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